miércoles, 26 de mayo de 2021

CAMINO A RUGBY CHAMPIONSHIP 2021

SANZAAR anunció recientemente la confirmación de The Rugby Championship 2021 con un formato de 12 partidos, incluido RSA. Con cuatro equipos en escena, el panorama vuelve a ser competitivo y exigente para todos y en varios aspectos simultáneos.

Si trasladamos lo visto en SuperRugbyNZ y SuperRugbyAU al posible juego de All Blacks y Wallabies en Rugby Championship 2021, veríamos un juego más rápido pero con un mayor número de penalizaciones y pérdidas de balón concedidas por partido, debido a la imprecisión en la velocidad. . La adopción del esquema de ataque a través de dos conductores tiene como objetivo garantizar la posesión y el control del balón a mayor velocidad. Para llegar a esta etapa, AUS necesita una mejor alternativa basada en la mejora del juego de contacto y aéreo y la sustitución y consolidación de los jóvenes en posiciones clave como terceras líneas o aperturas.

RSA, el último campeón mundial, no ha competido internacionalmente desde RWC2019. Con la incorporación de los equipos sudafricanos al ex European Pro14 (actualmente Rainbow Cup) muchos jugadores han vuelto a la actividad que, más allá de la caída en la calidad del juego, es importante para mantener un equipo alineado con sus objetivos centrales: competir.

Algo parecido ocurre con ARG, con un año plagado de dificultades provocadas por el COVID-19 y con su equipo desmembrado entre los principales clubes europeos y australianos. ARG sabrá sostener y desarrollar la ventaja competitiva basada en el dominio de la defensa que logró en TheRugbyCampionship2020…? Es la pregunta que todos nos hacemos y la respuesta es de alcance bastante general y común a todos los participantes: cualquier mejora debe estar necesariamente ligada a la identidad del juego y a sus raíces culturales, sin dejar de acercarse a la precisión y el vértigo que lo caracterizan.

Para realizar una tarea comparativa entre las capacidades de los participantes a lo largo de las ediciones del certamen (2012-2020) he desarrollado un indicador de ataque comparativo que contempla y pesa de forma compuesta los Tries Marcados / Recibidos (indicador de eficiencia) Limpias Pausas y Derrotas Defensores (indicador de fuerza) y ganancia de línea de ventaja y tackles positivos (indicador de fuerza relativa). Las variables de Ataque (marcadas Tries, Clean Breaks y Defensores Batidos) reciben una ponderación del 60% mientras que las variables de Defensa (Entradas Positivas) o las caras negativas de los aspectos de Ataque (Tries en contra) se ponderan en un 40%.



Al ser un indicador que claramente 'premia' las situaciones de ataque, vemos un predominio del NZL en el ratio Tries + / Tries- (+123) que mueve el indicador hacia arriba, seguido muy por detrás de AUS y RSA (2020 sin participación) y finalmente ARG , que ha mejorado notablemente su organización defensiva al someter tanto a NZL como a AUS a situaciones de alto estrés.

Aquellos que marchan detrás de NZL conocen claramente la lista de tareas que deben verificar para desactivar la máquina All Black:

1. Estructurar una defensa fuerte

2. Obtener y desarrollar la posesión de la pelota

3. Optimizar el ataque desde las formaciones fijas

4. Ganar el breakdown y reciclar el juego rápidamente, u obstaculizarlo para ralentizar la actividad del oponente

Los neozelandeses y australianos tienen cierta ventaja sobre ARG y RSA, ya que sus equipos y jugadores compiten con regularidad y están en una mejor posición para coordinar roles y pulir habilidades. Pero ha sido ARG quien ha dado los pasos iniciales y un cambio notorio basado en la optimización defensiva, mostrando una sorprendente estructura 13-2 (13 alineados y 2 cubriendo el fondo del campo de juego) que desarticuló de buenas a primera la dinámica de ataque de NZL.

Quien mejor ejecute los cambios de estado entre Ataque y Defensa tendrá, sin duda alguna, la mejor oportunidad de hacer historia.

martes, 18 de mayo de 2021

PREDOMINIO DE LAS DEFENSAS EN EL RUGBY DEL HEMISFERIO SUR

Mucho se ha hablado acerca de la superioridad de los equipos de NZL por sobre los de AUS. Una mirada rápida sobre lo acontecido en el Round 1 de SuperRugby-TransTasman quizás pueda ayudarnos a apreciar algo de lo que en verdad diferencia a ambos estilos de juego. En principio, si nos focalizamos por ejemplo en el choque entre Crusaders y Brumbies vemos que los australianos fueron más eficaces en las visitas a 22 yardas de su oponente que el reciente campeón de Aotearoa (+15,5%: ratio obtenida en base a cantidad de visitas a 22 yardas del oponente y tries conquistados) aunque el promedio general de efectividad favorezca decididamente a los neozelandeses (56,5% vs 37,3%).

En el rugby contemporáneo vemos que las defensas superan ampliamente la performance de los ataques, y el hemisferio sur no se encuentra al margen de esta realidad. Retomando el análisis de Crusaders frente a Brumbies, vemos que este match no escapa a la excepción: a pesar de contabilizar un total de 9 tries conquistados entre ambo, las defensas hicieron su trabajo presentando ratios de 1,1 tackles del defensor por cada carrie propinado por el atacante (ver tabla Nro.1) lo cual explica en cierta forma la relativa paridad en las condiciones del juego y su reflejo en el marcador final.

Tabla Nro.1


Al focalizaros en las formaciones fijas, vemos que el scrum de Brumbies enfrentó al pack de Crusaders con 16 kg. menos en la sumatoria y lo pagó caro: más peso, mayor dominio y más experiencia del lado de los neozelandeses inclinaron a su favor la balanza en esta faceta de las formaciones fijas que viene perdiendo protagonismo gradualmente desde 2020.

En el breakdown constatamos el poderío de los equipos de NZL a partir de la frecuencia de perdida de pelotas en rucks. En el caso de Crusaders y Brumbies, los neozelandeses concedieron 1 turnover por cada 23 rucks ejecutados, frente a 1 turnover por cada 19 rucks de Brumbies, constituyéndose esta relación en una tendencia general tanto para Kiwis como para Aussies. Por lo demás, las ratios de efectividad en el ruck respaldan ampliamente a los equipos de NZL.

Si bien es cierto que esperábamos un mayor protagonismo de las franquicias Kiwis frente a las de AUS, probablemente el diseño propio de #SuperRugbyTransTasman haya sido determinante para que la primera ronda dejase en evidencia la superioridad técnica del modelo de juego neozelandés por sobre el australiano. A pesar que los ´aussies´ perdieron todos los encuentros que disputaron en esta primera ronda, los choques de Western Force frente a Chief y de Crusaders con Brumbies finalizaron con exiguas diferencias de 1 y 2 puntos a favor de los equipos Kiwis respectivamente.

Después de todo, las diferencias existentes podrían resultar mucho más aparentes que reales. Esperemos el desarrollo del torneo para monitorear algunos indicadores extra de ataque, defensa, breakdown y gestión del juego.


linktr.ee/rugbyanalysis

martes, 4 de mayo de 2021

EL ANÁLISIS DE DATOS FORTALECE LA PLANIFICACIÓN DEL JUEGO

“Quien gana en IT, tiende a ganar…”
Sir Clive Woodward, ex entrenador de #EnglandRugby
 

En el mundo de los negocios, quien comprende a fondo su listado de fortalezas y las confronta con las debilidades de su oponente, dispone de una posición dominante que mejora a todas luces sus perspectivas de acción en el mercado.
Las siglas FODA son un acrónimo de las palabras fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas, y distinguen la conformación de lo que llamamos ´matriz de análisis´. Esta matriz nos permite diagnosticar la situación estratégica en que se encuentra una empresa, una organización, o un individuo, para poder desarrollar entonces un plan de trabajo para apuntar a un futuro seguro y rentable.
En el mundo del rugby sucede lo mismo. Solo basta con reemplazar la palabra Empresa por Equipo para que las implicancias comiencen a tomar cuerpo de inmediato. Actualmente, los equipos profesionales poseen una estructura técnica de forma piramidal, donde el head coach concentra la toma de decisiones y redistribuye los flujos de información y las tareas a cargo de los responsables de cada área. El advenimiento de las tecnologías de información (IT) y la inteligencia artificial (IA) no han hecho más que potenciar la calidad de la información que circula y fluye en torno a un equipo de rugby profesional.
Sir Clive Woodward (ex entrenador de #EnglandRugby) comentó hace unos años en una entrevista realizada a medios de comunicación que la información y la tecnología habían ayudaron a Inglaterra a ganar la #RWC2003 desarrollada en AUS. Woodward transcurrió casi 16 años como máximo responsable de negocios en importantes empresas, antes de asumir como entrenador de #EnglandRugby. Cuando se le consultó acerca del posible paralelismo y ´rasgos comunes´ en el deporte y en los Negocios, no dudó en proyectarse afirmativamente y postular que la tecnología puede darle una ventaja significativa a cualquier entrenador de rugby del mundo. Si bien Woodward adoptó un producto que por entonces empleaba Arsene Wenger (ex entrenador del Chelsea Club de Futbol) logró potenciarlo al máximo en lo referente al manejo y la administración de los datos del juego.
Desde entonces, la tecnología de la información y el software para el análisis del juego no han dejado de penetrar en las estructuras de los entrenadores de rugby.
 
Sabido es que la gestión del talento resulta un activo clave para cualquier equipo de rugby profesional. Pero también sabemos que el talento por si solo resulta insuficiente. Si poseemos un panorama claro y preciso de Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas, podemos construir una ventaja palpable sobre los rivales más talentosos. 
Ni la estrategia de análisis competitivo, ni el empleo de tecnología de información o inteligencia artificial pueden logar que los jugadores sean aquello que no son. Pero puede facilitar el camino para entrenar en el desarrollo puntual de destrezas que bien podrían lograr quebrar la impronta defensiva de un rival.
 
En un mundo donde las defensas prevalecen mayormente sobre los ataques, cinco años atrás los CRU supieron virar de manera ultra eficiente hacia una variante 2-4-2 en la que dos terceras líneas ocupan el canal de 15 metros de la izquierda, cuatro delanteros se estacionan en el centro de la cancha y los otros dos miembros de la estructura (un pilar ágil y otro tercera línea) mantienen el canal de 15 metros de la derecha. El objetivo de esta formación consistía en someter al oponente de manera directa con el pack de forwards y lograr penetración, pero también obligar a los delanteros defensores a salir de su zona de confort en el centro y dirigirlos hacia los extremos de la cancha (dispersando la cohesión y cansando al jugador que se traslada). Pero como toda estructura de ataque, su acierto y su mayor nivel de eficiencia se encuentra en lo que denominamos ´sintaxis de la variación´ o lugar y modo en el cual ejecutamos la variación para romper la defensa. 
 
La actual estructura de ataque 1-3-3-1 resultó una variante de la anterior, más ágil, y con la incorporación directa de 2 conductores de juego detrás de cada célula. Fue popularizada por Michael Cheika en su paso como entrenador de WAR y luego refuncionalizada y dinamizada por Eddie Jones en #EnglandRugby al agregarle 2 conductores detrás de cada célula (por lo genera el 9, 10 y 12 y eventualmente el 15). De esta manera se logra agotar el espacio en el ancho del campo de juego de manera más rápida, con sus consiguientes beneficios. 
 
Pero los analistas de juego a veces resultan infatigables cuando se trata de individualizar oportunidades. Pero la investigación y el desarrollo de nuevas capacidades físicas en jugadores de diferente porte han mostrado maravillas poniendo a punto equipos y hombres que antes parecían poco maleables[1]. Así, al scanear videos donde vemos a nuestro oponente estacionar hombres potentes en la línea defensiva en el centro de la cancha, la respuesta de ataque se traduce en proponer velocidad y agilidad para ganar terreno evitando de manera directa la colisión.
Recientemente hemos podido ver en HIG y también en CRU una variante que permite salir jugando incluso desde su propio campo, en base a una estructura 1-2-2-1, donde sistemáticamente el hombre más adelantado del pod de 2 opera como posible receptor o falso y quien recibe a sus espaldas, el más retrasado o profundo, traslada de inmediato el juego al segundo pod, que resuelve de la misma manera la situación. Se trata de una exitosa generalización del pase a las espaldas del falso, mediante el cual ganamos terreno en poco tiempo, haciendo más eficiente el indicador “Carrie/ Visit 22”. 



Ejecución estrategia 1-2-2-1 en #HIGvBLU, Rd.8 #SuperRugbyAotearoa 2021

Ante la proliferación de estructuras de juego similares las defensas generan también sus respectivas variantes, de manera que el éxito de casi todas las maniobras dependería de la calidad de la ejecución.

Siempre podemos hacerlo mejor. Realizando un análisis claro y profundo de fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas enfocado en la ejecución del plan de juego y en sus ejecutantes, los analistas aún tienen mucha tela por cortar.


linktr.ee/rugbyanalysis

Notas

[1] La performance de Codie Taylor (2) de CRU o Agustín Creevy de IRI parecen un buen ejemplo de jugadores tan valiosos en el juego cerrado como en el suelto.