miércoles, 23 de junio de 2021

SUDÁFRICA y ARGENTINA COMIENZAN SU REVISIÓN DEL JUEGO

Cualquier enigma acerca de la preparación física y la evolución del juego de los Sprinbook será develado cuando enfrenten en la serie sudafricana a British & Irish Lions. Dado que los Springboks no han participado de competencias desde finales de 2019, y con la mayoría de sus piezas clave jugando en el exterior, resulta difícil analizar las perspectivas de mediano plazo que los depositarían a las puertas del Rugby Championship 2021. En principio, una de las claves para el bloqueo del juego Sudafricano reside en controlar la presión defensiva que ejercen a través de sus flankers y del propio 9: rápidos y directos por el canal más corto hasta estrellarse contra el ataque oponente (ver clip de análisis N1). Igualmente en las fases de ataque es donde cualquier equipo debería desconectar a los escurridizos y potentes half scrum sudafricanos, en los espacios que median entre la base de set pieces o la circulación de opciones en los rucks de ataque.

 


En la última RWC2019 Sudáfrica dejó atrás su grupo de clasificación jugando buen rugby pero mayormente centrado en su potencial para marcar. Pero a medida que fue avanzando hacia las fases finales del certamen fue disminuyendo su poder de try donde enfrentó a Inglaterra con una diferencia acumulada de +13 tries a su favor. Hasta aquí el panorama del actual campeón del mundo. Pero una cosa será segura: nada de lo que suceda en la serie con los British & Irish Lions será determinante para las aspiraciones de imponer su liderazgo y poderío físico en el ecosistema del rugby del hemisferio sur.

Una situación similar sucede con Argentina, quien dispersó a sus hombres en el rugby profesional europeo y en menor medida en el de Australia. Tras una actuación decepcionante en RWC2019 consiguió apuntalar su juego en TriNations2020 en base a solidez defensiva (86,2% en tackles positivos) y control relativo del breakdown. Finalmente su segunda posición en el campeonato estuvo asegurada por la efectividad de las patadas a los palos pero también mostrando notorios avances en scrummaging (luego de tocar fondo en 2017) y lineout, donde presentó entre otras la carta ganadora de Guido Petti como el mejor saltador del SuperRugby en la era Jaguares. Respecto de la técnica de scrummaging llamada ´La Bajadita´, potenciada por Argentina en TriNations2020, pueden consultar sus actuales implicancias en el rugby contemporáneo en el artículo de Nick Bishop en The Roar: https://www.theroar.com.au/2021/01/20/is-the-bajada-the-way-forward-for-the-modern-scrum/

Qué debemos esperar de Los Pumas en los próximos partidos…? La serie de enfrentamientos con Gales en julio nos dará la talla aproximada del combinado argentino. Pero podemos señalar algo que diferencia al equipo argentino desde hace algunos años y que podría fortalecerse saludablemente. En primer lugar, vemos una fuerte correlación entre TurnOvers concedidos y el dramático cambio de status, donde el temperamento ´desorganizadamente latino´ muestra sus logros desorganizando de manera increíble a las defensas más cerradas del mundo (ver clip de análisis N.2). 


El otro punto que quizás deba potenciar el equipo argentino, además de otras variaciones a la defensa monolítica ya presentada, sea la obtención de vías de acceso más fluidas a territorio oponente para transformar posesión y territorio en tries. El juego de patadas podría ser una vía. La conducción conservadora del juego de fases podría ser otra. En TriNations 2020 la efectividad penetrando 22 M del oponente fue 9,6% frente a 10,5% de Australia y 37,2% de Nueva Zelanda.
 

Hasta aquí mi visión de las cosas. Una vez que se extinga la luminaria originada en el reciente SuperRugby TransTasman, veremos que nos deparan Australia y Nueva Zelanda.


linktr.ee/rugbyanalysis

martes, 1 de junio de 2021

SUPER RUGBY TRANSTASMAN NO ES SOLO UNA CUESTIÓN DE ´APRENDIZAJE´ PARA AUSTRALIA

Sólo después de haber leído suficientes comentarios y opiniones fundamentadas sobre la actual situación de los equipos australianos en Super Rugby TransTasman, pasé a estudiar en detalle los principales indicadores del juego de ataque, defensa y gestión.

Antes que nada me gustaría analizar las claves de la performance entre australianos y neozelandeses. 

Si alguien me preguntase en este momento dónde encuentro la diferencia de juego entre aussies y kiwis, respondería sin dudar que se encuentra en todas las fases del juego. Para ser más precisos, podríamos analizar el encuadre y la ejecución del breakdown así como también la resolución de situaciones de try o con posible ganancia de puntos en los 22M del oponente.

Vayamos por parte. Hasta el momento la mejor performance de efectividad en el ruck australiano la tiene Warathas (96,6%). Si bien la diferencia porcentual con el mejor ruck neozelandés es solo de 1,5% (Blues posee la mejor efectividad con 98,1%) vemos que el tema adquiere especial relevancia al abordar otro indicador combinado, que presenta la cantidad promedio de rucks exitosos que ocurren antes de perder el control del juego. Así, los australianos pierden 1 ruck luego de ejecutar 20 exitosos, en cambio los neozelandeses llevan esa misma cuenta a 36. Notable diferencia en el control de ataque.

Los planificadores de juego dirían que se necesita paciencia y concentración para ejecutar correctamente un plan de ataque. Yo agregaría que además requiere el máximo el nivel de destrezas para asegurarnos el éxito de un ataque en el rugby contemporáneo.

Una de las herramientas que mayor aplicación tiene en el juego hoy es el traslado de pelota en velocidad, cuya destreza básica se estructura a partir de la carrera y la relación entre Volumen/Calidad de Pases realizados. Está preparado hoy el rugby de AUS para disminuir la diferencia de casi 5% que lo separa en la cantidad de pases realizados respecto de NZL…? El desafío para los entrenadores australianos estaría pasando hoy por aumentar y sostener el volumen de juego de sus equipos mediante la proliferación del pase en velocidad, como manera de aportar presión y ganancia territorial desde la posesión.

Idénticas observaciones podríamos realizar respecto del kicking game, cuya técnica estaría funcionando a media potencia (ya que luego de ejecutado el kick la persecución de la pelota es ineficiente en los equipos aussies) y de la capacidad para transformar posesión y territorio en Tries/Puntos. Estas asimetrías con el trabajo kiwi son evidentes, sobretodo la ratio Visit 22 opp/Tries que coloca a NZL en promedio un 16,3% arriba (Tabla Nro.1).

Tabla Nro.1



En defensa y en gestión del juego también podemos ver diferencias, ya que resulta clara la efectividad de las defensas kiwis sobre las de AUS. Un sencillo indicador de Ataque/Defensa combinado nos muestra que por cada Tackle exitoso nos oponemos en promedio a 0,9 Carries en NZL versus 1,2 en AUS. Esto muestra que necesitamos mucho más de un tackle efectivo australiano para detener una mayor portación de pelota del lado neozelandés.
Así las cosas, se necesita un timonel rápido para mudar el plan de juego y trabajar las secuencias erróneas. Sin embargo no está sucediendo en el rugby de Australia. Quizás se trate de un arquetipo cultural que determina y condiciona el estilo del rugby de AUS: superarlo llevaría tiempo y esfuerzo en el trabajo básico desde clubes, escuelas y uniones de rugby, ya que no podemos exigirle al juego algo que éste no puede ofrecernos hoy.

El desafío está abierto pero se necesitan voluntarios de manera urgente.