Una lectura rápida de lo acontecido en #SixNationsRugby, uno de los faros que refleja el estado de cosas en el rugby mundial, nos deja entrever cierta tendencia a la disminución en la ratio de Posesión Pateada. O lo que es lo mismo: cada vez que un equipo posee el control de la pelota, juega moderadamente haciendo uso del pie o bien lo usa cuando se encuentra apremiado por su situación defensiva. El enunciado surge de comparar el trienio 2019-2021 con la última edición de 2022, donde a excepción de SCO e ITA, todos los escuadrones han reducido la relación de Posesión Pateada. Podríamos atribuirlo a numerosas razones, desde la implementación de planes de juego basados en dar mayor velocidad al traslado de la pelota, como los de Irlanda o Francia, hasta una mayor demanda en torno al espectáculo y el entretenimiento de parte de los fans, en especial los televisivos. Me gusta pensar que el juego ha cambiado y que aún sigue cambiando de manera silenciosa en cada club y en cada academia. La Inglaterra de Eddie Jones, por ejemplo, debió dejar espacio para un juego más expansivo y con mayor control del juego en todas sus fases. Incluso Sudáfrica, un practicante habitual del juego aéreo ha debido adaptar su intensidad para obtener ventajas frente a All Blacks en el último RugbyChampionship.
Al poner la mirada en SuperRugbyPacific vemos que tanto
Moana Pasifika como Fijian Drua, las dos recientes incorporaciones realizadas a
la competencia, pocas veces emplean el juego con el pie como arma de ataque
principal. Pero tenemos algunas diferencias entre ellos, basadas en la relación
que su plan de juego mantiene con la Posesión de la pelota y la Ocupación
Territorial. Moana Pasifika contrató los servicios del experimentado Fly Half
Christian Lealiifano. Este monopoliza el empleo de los kicks junto a la dupla
Taumateine/ Erari y al full back McClutchie, totalizando un promedio de 14
kicks por partido. La estabilidad de Lealiifano en la posición de Game Creator
ha contribuido al desarrollo de un juego más orientado al uso del pie que el de
Fijian Drua, que ha variado hombres sin consolidar la posición de game driver y
lo refleja en un promedio de 8 kicks por partido.
En una colaboración anterior realizada para The Roar,
pensaba que parte del ADN de los equipos del pacífico se centraría en el juego
físico y el control en la mitad del campo. Hoy, esta característica es casi
exclusiva de Drua, ya que Moana ha mostrado, incluso en su victoria frente a
Hurricanes, una inclinación al juego expansivo y al manejo de la amenaza
territorial a través de kicks. El clip de abajo muestra las opciones de Drua
para salir de campo propio hacia el del oponente, donde prefiere el camino del
contacto físico en la secuencia Carrie-Tackle-Ruck antes que disputar un line
propio en campo del oponente.
Indudablemente, Drua evalúa razones diferentes a las de
Moana para implementar el juego de kicks, pero ambos se encuentran un paso
atrás de la estrategia de organización y persecución de la pelota una vez que se
ha ejecutado la patada. Fijian Drua por ejemplo presenta al cabo de 6 rondas
jugadas en SuperRugbPacific el segundo número más alto de carries ejecutados y
la menor posesión pateada de la conferencia australiana. Pienso que este es el
auténtico ADN de los Drua, ya que los he podido conocer en sus participaciones
en el NRC de Australia.
Como dije antes, el juego se adapta y cambia de manera
permanente y las variantes con el uso del pie no dejan de ser la excepción.
